El “efecto Etileno XXI”: las importaciones de polietileno a México cayeron 12% en los últimos 4 meses | Panorama Químico

El “efecto Etileno XXI”: las importaciones de polietileno a México cayeron 12% en los últimos 4 meses

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El “efecto Etileno XXI”: las importaciones de polietileno a México cayeron 12% en los últimos 4 meses

Marzo 24, 2017 - 09:08
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En los cuatro meses de octubre de 2016 a enero de 2017, las importaciones de polietileno a México desde Estados Unidos 11.9% con respecto a igual período del año anterior.

¿Es este el inicio del llamado “efecto Etileno XXI” - el impacto de la nueva producción de polietileno de este complejo en el mercado doméstico mexicano?

A continuación, un análisis de Panorama Químico del mercado de polietileno mexicano y sus perspectivas para 2017.

Vista nocturna del complejo Etileno XXI en Coatzacoalcos, Veracruz, México

En los cuatro meses de octubre de 2016 a enero de 2017, las importaciones de polietileno a México desde Estados Unidos cayeron 11.9% con respecto a igual período del año anterior.

Las importaciones de polietileno en México desde Estados Unidos en ese cuatrimestre sumaron 414.406 toneladas, casi 12% por debajo de igual cuatrimestre del período anterior (de octubre de 2015 a enero de 2016), donde habían alcanzado las 470.146 toneladas.

¿Estamos presenciando el inicio del “efecto Etileno XXI”?

México es un importador neto de polietileno - proveniente en su mayoría de su principal socio comercial, Estados Unidos. La desaceleración de importaciones de polietileno desde el país del norte bien podría deberse al efecto “Etileno XXI”: desde el arranque del complejo petroquímico de Braskem e Idesa, con una capacidad de diseño de 1,05 millones de toneladas anuales de polietileno, el mercado doméstico ha visto incrementada su oferta de resina.

Originalmente predicho para 2016, este efecto ya había sido analizado por varios observadores de la industria, que hablaban de una “inundación” del mercado mexicano con el exceso de oferta proveniente de Etileno XXI, presionando sobre los márgenes del negocio.

Pero en 2016, este efecto no ocurrió. Durante el año, los precios de la resina en México se mantuvieron fuertes, con márgenes saludables para el negocio.

De acuerdo a un análisis de Panorama Químico, el efecto se demoró por dos factores:

  1. El arranque tardío de Etileno XXI y la estabilización de su producción
  2. Los problemas de producción de polietileno de Pemex.

El arranque de Etileno XXI

El complejo Etileno XXI, luego de algunas demoras, comenzó su producción en mayo de 2016. La estabilización de producción propia de un nuevo complejo, sumado a la parada de mantenimiento del proveedor de etano (Pemex) en octubre, hicieron que la tasa de utilización de la planta recién alcance un 97% en diciembre de 2016.

De acuerdo a la presentación de resultados del cuarto trimestre de 2016 de Braskem, el complejo Etileno XXI produjo un total de 432.000 toneladas de polietileno en 2016 - lo que representa una tasa de utilización promedio en el año de tan solo 42%.

De esas 432.000 toneladas producidas, solo el 46% se vendió en el mercado doméstico (unas 200 mil toneladas de PE).

Los problemas de producción de polietileno de Pemex

Pemex era, hasta la construcción de Etileno XXI, el único productor doméstico de polietileno en México. Durante 2016, sufrió faltantes de etano por la menor producción de gas, sumado a la necesidad contractual de proveer etano al complejo de Braskem-Idesa.

Para los tres grados de polietileno (alta densidad, baja densidad, y baja densidad lineal) Pemex produjo 473.000 toneladas en 2016, casi 17% por debajo de lo producido en 2015.

Balance de Polietileno y perspectivas

Para poner en perspectiva, las importaciones totales de polietileno a México desde Estados Unidos fueron de 1,4 millones de toneladas en 2015, y no solo no se redujeron, sino que crecieron 1,4% en 2016 - el efecto Etileno XXI, ausente.

Sin embargo, la fuerte desaceleración de importaciones de polietileno en los últimos cuatro meses evidencia que el efecto, inequívocamente, comenzó.

La fuerte desaceleración de importaciones de polietileno a México de los últimos cuatro meses evidencia que el "efecto Etileno XXI" comenzó.

Esta desaceleración de importaciones coincide con el aumento de tasas operativas del complejo, que llegó a los valores de diseño en diciembre pasado.

A modo de balance, en los últimos 4 meses (octubre de 2016 a enero de 2017) las importaciones de polietileno desde Estados Unidos cayeron un 12% (de 470 mil toneladas a 414 mil toneladas). A esta caída de 55 mil toneladas de material importado, se suma la caída de producción de Pemex (93 mil toneladas menos en 2016 que en 2015), y la suba de la demanda interna, en una economía que creció un 2,3% en el año.

Estos tres factores (menores importaciones, menor producción de Pemex y suba de la demanda interna) lograron absorber las 200.000 toneladas de producción que Braskem Etileno XXI colocó en el mercado local.

¿Cuál es el panorama para 2017?

2016 no fue el año del "efecto Etileno XXI". ¿Lo será el 2017?

Las previsión para Etileno XXI, con una producción ya estabilizada, es que alcance tasas operativas superiores al 90% en el año - lo que significa acercarse al millón de toneladas de producción de polietileno en el año.

Asimismo, Pemex asegura que logró estabilizar su provisión de etano, con lo cual estaría en condiciones de tener un mejor desempeño productivo de la resina este año.

Estos dos efectos acentuarán la caída de importaciones de polietileno desde Estados Unidos.

El mercado de polietileno mexicano representa, en números aproximados, 2 millones de toneladas de consumo aparente anual. De esos 2 millones de toneladas, se importaban, hasta 2016, 1,4 millones de toneladas desde Estados Unidos. Aún cuando el mercado mexicano pueda parecer pequeño desde Estados Unidos, hay que poner este dato en contexto.

Es cierto que el mercado estadounidense tiene otro nivel de magnitud - sus 20 crackers de etileno más grandes producen casi 25 millones de toneladas anuales, y un 60% de esa capacidad se dedica a polietileno.

Sin embargo, en un entorno con 6 nuevos crackers de etileno iniciando operaciones en la Costa del Golfo estadounidense durante 2017, y con capacidades para colocar, reducir un mercado cercano como México en 1 millón de toneladas puede resultar significativo.

El ramp up de produccion de Braskem, junto con la estabilización de provision de etano de Pemex, podrían poner mayor presión sobre los márgenes de la nueva capacidad que está entrando en línea este año, en la Costa del Golfo en Estados Unidos.

El "efecto Etileno XXI" aún no se manifestó. Pero ya se observa una tendencia.

Perfil del proyecto Etileno XXI

El complejo Etileno XXI, un joint venture entre la brasileña Braskem (75%) y la mexicana Idesa (25%), está ubicado en Coatzacoalcos, estado de Veracruz (México). Su construcción comenzó en 2012 y demandó una inversión de US$ 5.200 millones.

Comprende un cracker de etileno de 1,05 millones de toneladas anuales de capacidad, junto con dos unidades de polietileno integradas: una de polietileno de alta densidad de 750.000 toneladas/año de capacidad, y otra de polietileno de baja densidad de 300.000 toneladas/año de capacidad.

Desde su diseño, Braskem esperaba vender alrededor del 50% de su producción al mercado local, exportando el resto a otros países latinoamericanos.

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